Los termos eléctricos son una estupenda forma de tener agua caliente, sobre todo en viviendas en las que no se habita todo el año, evitando tener que pagar todos los meses una factura de gas de la cual se paga un importe mínimo, aunque no haya consumo. También es ideal en viviendas que cuentan con placas solares y que tienen un bajo consumo eléctrico. E incluso en apartamentos en los cuales los inquilinos prefieren tener todo bajo una misma factura.

Pero estos termos tienen que mantenerse para estar en perfecto estado y para realizar este mantenimiento es importante contar con un técnico que acuda cada año a comprobar el estado de este. El técnico procederá a vaciar el termo de agua y comprobar si está en buen estado exterior: si todo el material está bien, si hay corrosión en alguna zona o si está perdiendo algo de agua. A continuación, procederá a comprobar el interior, sobre todo el ánodo, que es una varilla de acero, a menudo recubierta de magnesio y que acumula toda la corrosión. Si está en mal estado, puede cambiarse y el termo quedará listo para seguir utilizándose. De no hacerlo, la corrosión acabará comiendo la zona del termo que comunica con la tubería, la más delicada, y se producirá la pérdida de agua, debiendo cambiarse el termo.

Es mucho más económico reparar termo eléctrico Sanxenxo cambiando el ánodo que realizar el cambio de termo completo, por lo que este tipo de revisiones son importantes. Además, pueden encontrarse otros problemas como pequeñas fugas que, a veces, no notamos porque el termo está en un lugar apartado o en un patio pero que aumentan el consumo de agua y de electricidad. El agua se va perdiendo por ese lugar en el que hay una fuga y esta pérdida es constante durante todo el día y toda la noche. Pero, además, el agua que se pierde en el termo es renovada y debe de calentarse de nuevo, lo que origina el consumo eléctrico.

Por eso, una vez al año debes de revisar tu termo, tanto si lo utilizas a diario como si solo lo usas durante las vacaciones o por periodos. Incluso si se deja desenchufado, los restos de agua que hay en su interior pueden continuar con el proceso de corrosión o pueden estropearse las válvulas, percibiéndolo al encenderlo de nuevo.