A primera hora, cuando las piedras mojadas del Obradoiro reflejan un cielo que siempre promete agua y épica, la ciudad se mueve con una cadencia propia: cafés cortados, paraguas a medio abrir y esa sensación de que cada día es, en realidad, una pequeña peregrinación hacia sentirnos mejor. Entre los soportales, la parafarmacia en Santiago […]
