Recién llegado a Pontevedra, pensé que todo sería pan comido. Pero no fue así. En mi segunda semana, la caldera de gas natural decidió estropearse. Como era nuevo en la ciudad, no tenía idea de a quién llamar para arreglarla. Fue entonces cuando descubrí que el destino puede ser muy divertido. Tras una búsqueda rápida […]
