Errores que deben evitarse al elegir una póliza de decesos

Los seguros de decesos son un tipo de póliza común en España, donde más de la mitad de las familias la ha contratado. Según la Unespa, estos seguros se responsabilizan del gasto de más de doscientos mil sepelios al año. Pese a sus beneficios, este producto debe elegirse con cuidado. De lo contrario, incluso el mejor adeslas seguro decesos puede generar ciertas complicaciones.

La prestación de servicios funerarios en caso de fallecimiento no es la única cobertura de estas pólizas. Este error motiva que los clientes se desentiendan del resto de prestaciones, que hoy incluyen la asesoría legal, el acceso a descuentos en tratamientos de nutrición e intervenciones dentales o servicios como la conservación del ADN.

Otro de los errores más extendidos es seleccionar el seguro «de los muertos» atendiendo solo a las propias necesidades. A diferencia de otros productos aseguradores, el de decesos se contrata más en beneficio de terceros que del propio cliente.

Y es que la pérdida de un ser querido supone un golpe emocional para el resto de la familia, pero también acarrea una serie de obligaciones legales (inscripción del fallecimiento en el Registro Civil, certificado de últimas voluntades, etcétera), tan costosas como molestas. Gracias a esta póliza, los allegados pueden descargar estas responsabilidades en la compañía aseguradora.

Subestimar la importancia de la prima es otra equivocación. Esta clase de pólizas puede financiarse con un pago gradual o prima natural, que aumenta a medida que el asegurado envejece. Su mayor ventaja es la asequibilidad de las mensualidades en los primeros años.

Para los clientes que prefieran una cuota más estable, la prima nivelada es la mejor opción. En cambio, aquellos que necesiten un punto intermedio entre la prima natural y la nivelada, acertarán al seleccionar la mixta. En esta última, la financiación es más económica al comienzo, incrementándose después hasta un precio máximo.