¿Qué es el oro rosa y cuáles son sus propiedades?

Dentro de los metales más valorados del sector joyero, el oro rosa destaca por su estética moderna y singular y un precio asequible. En cualquier anillo, collar o pulsera oro rosa confluyen tres cuartas partes de oro puro, mientras que el resto corresponde al cobre y a la plata, que asciende a un cinco por ciento.

Esta combinación de metales preciosos da como resultado una aleación resistente, inoxidable y con una vida útil aceptable, sin mencionar su color rosa, rasgo característico que facilita su diferenciación del resto.

El oro rosa debe parte de su simbolismo a este color, inseparable de las relaciones sentimentales. Y es que el rosa se relaciona con el amor y el romanticismo. Tampoco debe ignorarse su asociación con las actitudes positivas. De quienes aprecian solo el lado bueno de las cosas, se dice que ven realidad de «color rosa».

La historia del oro rosa debe rastrearse en la Rusia del siglo XIX, cuando Peter Carl Fabergé —famoso por la creación de los cincuenta y dos ‘huevos’ que llevan su apellido— lo inventó para los zares de la época. De ahí que también fuera conocido como el «oro ruso».

Respecto a sus beneficios, el oro rosa aporta una nota distintiva y peculiar a cualquier joya. Mientras que la mayor parte de los anillos, pendientes, etcétera, que se comercializan son plateados o áureos, las piezas elaboradas con este metal logran desmarcarse del resto por su acabado rosado.

Además, el oro rosa es más económico que el blanco y el amarillo gracias al reducido coste del cobre que interviene en su composición. Ni que decir tiene que esta opción es más económica que el paladio o el platino.

En un sentido más amplio, las joyas de oro rosa dan mucho juego en la vestimenta y la imagen personal, pudiendo combinarse con prendas y accesorios de distinto color.